Historia de la Hermandad


 Corrían los primeros meses de mayo del año 1.944, cuando D. Juan Fenoy López, sevillano de origen y afincado en nuestra ciudad de Almería, se decide a intentar formar y constituir en el Templo donde cada día acudía a escuchar la homilía, la Parroquia de San Sebastián, una Cofradía en la que los Titulares, estuvieran bajo la advocación del Santísimo Cristo del Amor y Nuestra Señora del Primer Dolor.

 La fé y el entusiasmo puesto en este empeño, le lleva a pedir a un grandísimo número de almerienses una limosna para poder adquirir las imágenes de los titulares. Esta limosna debía ser humilde en lo material y grandiosa en la intención, ya que D. Juan Fenoy sólo recaudaría diez céntimos por cada dávida, no aceptando cantidad superior pues su objetivo no andaba reñido con las desigualdades sociales.

 Ese mismo año, el Excmo. Y Rvdo. Prelado de la Diócesis aprobó la Constitución de la Hermandad. Inmediatamente, la talla de la imagen del Cristo del Amor, es encargada al insigne artista almeriense D. Jesús de Perceval, y la de la Virgen del Primer Dolor al escultor Sr. Hervás, por entonces profesor en la Escuela de Artes de Almería, siendo éste igualmente el tallista de los tronos.

 La labor estaba en marcha y no se escatimaban sacrificios, pero los problemas económicos fueron más fuertes que la decidida voluntad de aquel puñado de cristianos, de tal manera, que la Semana Santa de 1.945 no pudo contar aún con la esperada y ansiada presencia de la nueva Cofradía.

 Un año después, ya en 1.946, superados los obstáculos, en la tarde del Jueves Santo, hacen su aparición en la puerta de la Iglesia de San Sebastián, las imágenes de los titulares de la Cofradía, por primera vez, y flanqueados por ordenadas filas de penitentes. La directiva, reorganizada, contaba con el apoyo incondicional de cerca de cuatrocientos cofrades, gran parte de ellos empleados de Banca y Oficinas, de aquí la denominación secundaria por la que se fue conociendo durante toda una época a la Cofradía. Con el paso del tiempo gentes de toda condición social, oficio y capacidades engrosó el número de integrantes de la Hermandad, hasta cerca de los 500 hermanos. Era el Hermano Mayor entonces, D. Francisco Merino Moreno. Fruto de la abnegación de todos ellos es el fervor que motiva en las calles de Almería el magnifico grupo escultórico, obra del tallista cordobés Sr. Campos Serrano, compuesto por el Cristo del Amor y las imágenes de la Stma. Virgen, San Juan Evangelista y la Magdalena. La sublime escena del Calvario, es representada con admirable sentimiento.






 Los equipos que vestían los penitentes compuestos por túnicas color hueso, cíngulos rojos y capuchones azules fueron confeccionados aquellos años por los talleres del Sindicato de la Aguja, costeados entre otras por D.ª Dolores Manzano de Góngora, D.ª Guillermina Padilla del Pozo y la Srta. Pepita Pérez Plaza, además de gran cantidad de personas anónimas y bien intencionadas cuyos nombres es imposible que consten en nuestros anales, pero que con su silencio y generosidad forjaron las bases de una gran obra.

 Fue a partir de entonces cuando esta Cofradía empezó a destacar como una de las mejor organizadas y vistosas de nuestra ciudad.

 Al año siguiente, en 1.947, los titulares aparecen cada uno en sendos tronos. Desde 1.952, la estación de penitencia de la Hermandad, cuenta con el soberbio trono del Sr. Hervás y con la nueva y bella talla de Nuestra Señora del Primer Dolor. Por estas mismas fechas, Don Antonio Olmedo Munuera, haciendo alarde de buen artista, realiza unas delicadas lágrimas para el rostro de la Virgen en los talleres del Consejo Superior de Investigaciones Científicas. También en este año aparece la Cofradía con las trece cruces de sudario, que componen el sencillo y emotivo Vía Crucis en el centro del tramo del paso del Cristo.





 Tiempo después, en 1.960, la Cofradía acuerda realizar un primoroso manto de flores naturales que realza aún más la artística construcción del trono de la virgen. De esos mismos años, aproximadamente, data la noticia de la composición de un himno en honor de la Virgen del Primer Dolor, a cargo de D. José Benítez Jiménez. En esa época, gracias a las ofrendas de las velas que a lo largo de todo el año acompañar en el templo de la Parroquia de San Sebastián, a la imagen de la Virgen, se consigue construir para ésta, el altar en que actualmente se halla. Al tiempo, el Cristo del Amor, es colocado en el Altar Mayor, ocupando el lugar central del recinto sagrado.

 Todas estas renovaciones, junto con el arrojo y constancia de la Hermandad, van consiguiendo, el paso del tiempo, el respeto, cuando no la admiración, de los almerienses; año tras año la fe sincera y desinteresada de los cofrades va citando cada Jueves Santo, en las calles de la ciudad, a Cristo con su pueblo.

 Tras el declive de los primeros años setenta, común a todas las Cofradías de Almería, llegamos a los años ochenta, con una Hermandad: joven, renovada y unida a las pasadas en entrega y entusiasmo.

 En el año 1.981, la Hermandad del Santísimo Cristo del Amor y Nuestra Señora del Primer Dolor realizó la restauración de los tronos lógicamente deteriorados por el inexorable y aleccionador paso del tiempo. Ese mismo año, el paso de la Virgen, lució por primera vez un fino y trabajado palio, confeccionado por el Sindicato Católico de la Aguja. Asimismo, el 1.983 este mismo trono lución una candelaria, que suplía a la antigua, compuesta por bombillas.





 También, dentro de los años 80 se introdujeron modificaciones en el escudo. Si hasta ese momento éste constaba de la Santa Cruz y dentro de ella un corazón con la corona de espinas y una espada atravesándola, tras dicha modificación puede apreciarse en el emblema dos corazones, circundado el uno por la corona de espinas, y el otro por una corona de rosas, que simbolizar los amores de Cristo y María a los hombres.

 Es en el año 1.984, cuando la procesión de la Cofradía es retransmitida en directo para toda España por TVE, con comentarios del legendario y popular, Matías Prats. Las bellas imágenes de la procesión en su recorrido por el Paseo de Almería lelgaron a todos los hogares españoles. Fue este un hecho inédito en la Semana Santa Almeriense, que mereció elogios de propios y extraños.

 En 1.985, el paso del Santísimo Cristo del Amor, salió el Jueves Santo a hombros de costaleros de la Cofradía de la Soledad de Granada, hecho que se producía por primera vez, consiguiendo el desfile procesional un mayor esplendor y realce, que se dejó sentir a su paso por las calles de Almería. Asimismo, el paso de la Virgen del Primer Dolor lució unos varales forjados por el orfebre sevillano D. Luis Jiménez García, consiguiendo el paso de Nuestra Señora una extraordinaria belleza, que resalta plasticidad y hermosura de la imagen de la Virgen.

 Adentrados en 1.986, el paso de la Virgen del Primer Dolor, estrenó 60 candelabros dorados, obra de un destacado orfebre sevillano. Con ello el Paso de Ntra. Sra. Ofrecía una gran belleza.

 Al año siguiente en 1.987, el paso del Cristo del Amor, estuvo escoltado en sus esquinas por 4 ángeles con alegorías de la pasión, los cuáles fueron restaurados por el acreditado escultor almeriense D. Antonio Juárez y que volvieron a tener la imagen de cuado fueron realizados por primera vez, volviendo a ser contemplados por el pueblo almeriense.

 Ese mismo año, se estrenó un uno palio para el Paso de la Virgen del Primer Dolor y un nuevo estandarte que vino a suplir el anterior; ambos fueron confeccionados por el antiguo Sindicato Católico de la Aguja, así como un vestido para Nuestra Señora.

En abril de 1.987, la Junta de Gobierno de esta Cofradía tuvo a bien nombrar a S. M. D. Juan Carlos I, Hno. Mayor Honorario y a S. M. D.ª Sofía, Camarera de Honor, dichos nombramientos fueron aceptados con sumo agrado, así como el de Hno. De Honor al Marqués de Mondéjar, Jefe de la Casa Real.

 Es cuando a partir de este momento, esta Cofradía toma la denominación de Real y Muy Ilustre Cofradía.

 En 1.988, la Virgen del Primer Dolor lució el primer vestido con el que paseó por las calles de Almería, siendo restaurado para tal momento así como continuaron las labores del bordado del palio. También a partir de este año, la Cofradía tuvo su primera cuadrilla de costaleros propia para el Stmo. Cristo del Amor.


 Muchos han sido los Hermanos Mayores que han luchado por esta Cofradía durante los 66 años de historia actuales, algunos ya citados en los parráfos anteriores y otros más recientes en el tiempo y no nombrados, tales como D. Domingo Molina, D. Antonio López,  D. Juan Enrique Ureña, D. Juan Muñoz, Dª María Dolores Verdejo ( única mujer Hermana Mayor en nuestra Cofradía ), D. José Ángel Ledesma, D Gabriel Fernadez Ayes, hasta llegar a la actual Junta de Gobierno, presidida por D Juan Antonio García López .

 Durante todos esos años se ha conseguido que la Cofradía su línea por la que fué concebida, y como es lógico se adapte a los nuevos tiempos, como claros ejemplos son el paso a costal del paso de palio de Nuestra Señora del Primer Dolor, estrenando en el año 1.992 un paso de orfebreria realizado en los Talleres de Orovio de la Torre ( Ciudad Real).

 En el año 2.004 la Cofradía dió otro espectacular cambio con la realización de un nuevo paso para el Stmo. Cristo del Amor, en los talleres sevillanos de D. Antonio Ibáñez, paso todavia en ejecución. Ese mismo año, la Hermandad ofrecía a todos los almerienses el espéctaculo Sevilla Reza Cantando de Cantores de Híspalis, concierto que consiguió llenar el Auditorio Maestro Padilla de nuestra ciudad, llegando al corazón de todos los cofrades y almerienses. En el año 2015 se  aprobaron las nuevos Estatutos de la Hermandad.

Esto es sólo un pequeño fragmento resumido de la historia de esta Cofradía, historia que no ha finalizado y que sus hermanos siguen construyendo con el fín de no apagar jamás la llama viva del Amor.





Estación de Penitencia 2.012